La pequeña minería y la minería artesanal son clave para activar la economía de Atacama

Raúl Salas, seremi de Minería.

Desde el Ministerio de Minería uno de nuestros propósitos ha sido mejorar las condiciones en que se desarrolla la pequeña minería y la minería artesanal, sobre todo en regiones como la nuestra, que concentra más de treinta por ciento de esta actividad a nivel nacional, y una de las formas de hacerlo es acompañar y financiar programas de apoyo para potenciar su desarrollo, porque entendemos que cada pequeña operación forma parte del carro que está impulsando la reactivación económica de Atacama.

Es así como en estas semanas viviremos una muestra clara de cómo hemos hecho realidad una de las históricas aspiraciones de la pequeña minería de nuestra región: el apoyo en el financiamiento para la explotación de sus pertenencias.

El Gobierno del presidente Sebastián Piñera no está ajeno a las necesidades y consecuencias que trajo el estallido social y la pandemia, una prueba de eso es haber gestionado la entrega de estos recursos que les permitirán ser más productivos.

En este sentido, el Gobierno presentó una iniciativa, la que fue aprobada y financiada por nuestros consejeros regionales, por el gobierno regional y puesta en marcha por la subsecretaría de Minería, con lo que se elaboraron programas a la medida de necesidades que por años habían sido postergadas, sin tomar en cuenta que la pequeña minería activa la cadena productiva de nuestra región.

Y estos programas nos han permitido entregar fondos con los cuales los mineros y mineras de menor escala pueden fortalecer su productividad, seguridad, sustentabilidad y modernización de sus faenas, con el fin de aumentar su producción, dinamizando la labor de Enami, maximizando sus beneficios y, en consecuencia, mejorando su calidad de vida y de sus familias.

Los pequeños mineros y mineras de Chile, así como los pirquineros, dedican su vida día a día a la búsqueda de minerales, desarrollando esfuerzos importantes de sol a sol, lejos de los centros urbanos y de sus familias. Como Ministerio de Minería hemos sabido reconocer sus esfuerzos y despliegues, los sacrificados turnos, el trabajo duro por encontrar la veta, por alcanzar mejores niveles de productividad, mejorar la seguridad y por mantener ininterrumpidamente una actividad compleja. Y así como los mineros siempre han dicho que la “minería no le falla a Chile”, el Gobierno no les ha fallado tampoco.

El trabajo en terreno y el continuo diálogo con representantes y productores de este sector nos deja clara la necesidad de continuar apoyando a este importante sector de la economía de Atacama con este tipo de iniciativas, en las que el trabajo conjunto y comprometido entre el Gobierno central, el Gobierno Regional de Atacama y el CORE han permitido fortalecer el sector de la pequeña minería y la minería artesanal, actividades históricas que son clave para activar la economía de Atacama.