7 horas sin redes sociales ¿Estábamos preparados emocionalmente?

Algunos dejaron el celular de lado por ese tiempo, pero para otros, fue una señal de alerta sobre el nivel de adicción que están teniendo frente al uso diario de estas aplicaciones.

La caída de Instagram, Whatsapp y Facebook causó una verdadera catástrofe durante las más de siete horas que estuvieron sin servicio debido a un “efecto cascada” que afectó a la compañía por un cambio de configuración en los enrutadores troncales el lunes pasado.

Si bien algunos simplemente dejaron el celular de lado por ese tiempo, para otros fue una señal de alerta sobre el nivel de adicción que están teniendo frente al uso diario de estas aplicaciones.

¿Cómo saber si hay una dependencia patológica? Estudios realizados durante los últimos años estiman que más del 50 % de las personas usuarias de smartphones son dependientes de él. Y si bien aún no existe una categoría que describa el excesivo uso del móvil como un problema de la adicción, sí es cierto que existen elementos comunes con otras condiciones psicológicas.

La experta en Bienestar Digital de la red Cognita, Carolina Bergamasco, explica que “cuando el grado de ansiedad y malestar es excesivo si el celular está apagado, fuera de cobertura, sin batería o se olvida en algún lugar, podemos hablar de nomofobia o adición al celular, lo cual puede llegar a entorpecer y dificultar la vida diaria de la persona, especialmente cuando no se puede hacer uso instantáneo de él”.

La hipótesis más extendida para analizar este problema propone que el miedo puede ocurrir por cuatro factores principales: imposibilidad para comunicarse con otros, pérdida de conexión, incapacidad de acceder a la información y renuncia a la comodidad.

Algo que nos debería llevar a pensar qué tan preparados estamos para ser ciudadanos digitales responsables, cuando vivimos en un mundo donde el abstraerse completamente del uso de internet y las redes sociales, es impensado. “Es muy importante que exista una educación que concientice y desarrolle una sana convivencia con la tecnología. Los adultos estamos llamados a involucrarnos activamente en el desafío de mantener límites que nos permitan lograr una relación equilibrada en esta nueva realidad”, señala la experta en Cultura Digital Positiva.

Y tú, ¿cómo viviste esas siete horas de desconexión?