Carlo Pezo Correa, candidato a gobernador: “Chile cambió, y Atacama tendrá la oportunidad de escoger a un representante ciudadano e independiente”

Diario El Regional invita a los candidatos a participar en esta serie dedicada a las elecciones de abril 2021. Contactos a través de nuestro email diarioelregionaatacamal@gmail.com.

El ex Presidente del Colegio Médico de Atacama, el doctor especialista en dermatología, Carlo Pezo Correa, es un aspirante a convertirse en el primer gobernador regional elegido democráticamente en abril próximo. Es candidato por la Unidad Constituyente, luego de vencer en las primarias celebradas el 29 de noviembre de 2020.

El médico, fue subdirector Centro de Diagnóstico y Terapeútico del Hospital Regional de Copiapó desde el 2015 hasta el año pasado. Además se desempeñó como vocero de la Mesa Social Autoconvocada, que tuvo una relevante participación el año 2020 cuando inició la pandemia de Covid-19.

¿Cuál es la característica que debe distinguir a la autoridad que se haga cargo de la gobernación de una región y en la misma línea cuál es su sello distintivo?

Lo hemos dicho desde el inicio, un gobierno regional participativo con una visión mucho más holística del desarrollo regional, donde el centro sean las personas, enfocados en lo que piensan y sienten respecto de cómo sus vidas se ven afectadas por las condiciones políticas y sociales en nuestro territorio. Vamos por una búsqueda permanente de un programa dinámico que plasme los intereses y necesidades de la comunidad atacameña.

Un claro ejemplo de aquello es nuestro plataforma Atacama 100 ideas que plasma las necesidades, inquietudes y problemáticas de los diversos territorios de nuestra región y de sus habitantes. Para nosotros es primordial ofrecerle a la ciudadanía un programa de trabajo con ejes de desarrollo regional en bienestar social, integración e inclusión, economía diversificada, competitiva, innovadora y sustentable; además garantizar una institucionalidad con democracia, participación y seguridad.

A pesar de las pocas atribuciones que tendrá el gobernador que abre a una descentralización ¿Cuál cree usted que va a ser el principal aporte que va a tener esta figura en términos de identidad regional?

Estamos en momento histórico, Chile cambió, y Atacama tendrá la oportunidad de escoger a un representante ciudadano e independiente para el gobierno regional, que esté en constante sintonía con la gente y los territorios, dónde tendremos la oportunidad de llevar la atención a la población escuchando sus inquietudes. La instalación de los nuevos gobernadores regionales es una buena oportunidad para renovar las instancias de participación ciudadana representativa de las organizaciones, no solo para la discusión preliminar sobre los proyectos de inversión sino también para los planes y programas que contribuyan a mejorar los niveles de seguridad de la ciudadanía.

El estallido social dejó en claro que las personas ya no quieren políticos tradicionales ¿Cuál es su propuesta para abordar esa exigencia?

El estadillo social, la pandemia, un gobierno de derecha que ha demostrado nula interlocución con las demandas sociales, una Constitución heredada de Pinochet, entre tantos otros motivos que entendemos y que nos motivó desde el mundo independiente a ser candidato a Gobernador.

En lo personal no provengo del mundo político, sino por el contrario encabecé el COLMED regional en sintonía con nuestra presidenta nacional Izkia Silches, desde una vereda muy distinta a la del actual Gobierno que se ha caracterizado por indolente, donde fuimos críticos, tajantes y alzamos la voz para que las actuales autoridades regionales tomaran decisiones efectivas que resguardaran la salud de las personas ante el Covid19. Trabajamos incasablemente en conjunto a los alcaldes de región para resguardar a nuestras comunidades a través de la Mesa Social Autoconvocada, apoyamos y acompañamos a las autoridades locales en la instalación de barreras de control sanitario y una serie de medidas con dirigentes y líderes sociales de las que el gobierno se restó.

¿Cuáles son las necesidades de Atacama que como gobernador regional deberá dar prioridad?

Los efectos de la pandemia y de la baja actividad económica ha afectado gravemente los índices de empleo y graves efectos en los ámbitos de la salud, la educación y la vivienda. Apenas asumido el gobierno nos enfocaremos en la línea del empleo con la reactivación de la cartera de inversiones FNDR, ejecución de programas FRIL, PMU y PMB para la generación de programas proempleo, reactivación del turismo rural y capacitaciones, especialmente para mujeres y jóvenes.

En materia de salud, fortaleceremos y actualizaremos la ejecución de Convenios de programación de salud con énfasis en la infraestructura, equipamientos y equipos de las postas rurales y CESFAM, incorporando infraestructura especializada para la atención y tratamientos de enfermedades geriátricas y cáncer Por otra parte, en vivienda reimpulsaremos Convenios de programación para la compra de terrenos que permita la construcción de viviendas y erradicación de campamentos en toda la región. En educación focalizaremos la gestión entre públicos y privados para garantizar conectividad, instalación y mantención de los servicios y un catastro sobre estado de infraestructura educacional.

Asimismo, nos centraremos en múltiples desafíos en materia medio ambiental, agua, identidad, patrimonio, cultura, ciencia, tecnología e innovación, fomento productivo, sector rural, cambio climático, integración social y democrática, institucionalidad y gobernanza, todos estos aspectos con la misma urgencia detalladas en nuestro programa Atacama 100 ideas. En esto es importante el llamado a la Gran Minería a contribuir con los cambios y hacerse parte de nuevos modelos de desarrollo para la región, fortaleciendo alianzas con la Macro Zona Norte donde tenemos historia y desafíos comunes. Somos el motor del país y es tiempo de que el Estado de Chile nos devuelva la mano.

¿Es la seguridad ciudadana un tema pendiente en la región, si es así cuáles son sus propuestas en este tema?

Si claro, por lo que ha sido un tema fundamental abordar la seguridad pública con nuestros vecinos y vecinas, plasmado en nuestro programa de trabajo Atacama 100 ideas. La seguridad pública y todos aquellos aspectos que la afectan tales como barrios seguros, control de mascotas, iluminación calles plazas y espacios públicos, serán también un eje central de la gestión en conjunto con la comunidad.

Para ello estableceremos una agenda de trabajo permanente con los alcaldes, las uniones comunales de Juntas de Vecinos y todos los organismos que se relacionen con la instalación de una vida segura para todos y todas. Pero en esto quiero ser muy claro, la mejor política de seguridad ciudadana no pasa por más prisiones sino por más igualdad de oportunidades y reinserción laboral efectiva.

¿De qué manera enfrentará la equidad territorial necesaria para la distribución de los recursos en la región?

Nuestra mirada holística nos permitirá atender las necesidades de cada territorio de forma integral, pero con una mirada local y en ello la redistribución de recursos se centrará en las necesidades que podamos rastrear en conjunto con los Municipios a quienes debemos dotar de más y más recursos pues han demostrado en esta crisis una gran capacidad de ejecución pese a la escasez de herramientas y recursos que el Estado les da.

Siendo Atacama una región que depende en gran medida de la minería ¿Cómo conciliará está actividad productiva con una adecuada gestión ambiental para no hacer de Atacama una zona de sacrificio?

No quiero ser polémico pero Atacama ya es una zona de sacrificio y el Estado de Chile debe reconocer esa realidad para compensar, rehabilitar y establecer mejoras tecnológicas para los procesos que impactan y sus pasivos ambientales. Debemos actuar desde ya con sentido de urgencia frente al Cambio Climático, donde Atacama es un acreedor ambiental que debe adaptarse con celeridad frente a un proceso anunciado hace décadas y que ya nos afecta en materia hídrica. La apuesta por compensar y desarrollar estrategias de ingeniería que nos permita adaptar el territorio a los cambios climáticos que cada año serán más ostensibles.