El gran eclipse: una intención

Por Verónica Carmona Aldunate
Periodista. Diplomada en Dirección de Comunicaciones y Marketing Estratégico
rubricacomunicaciones@gmail.com

 

 

Sin duda el evento astronómico del año se resume en dos palabras: eclipse solar. Un acontecimiento inolvidable, considerando que hace más de 400 años que no se producía este interesante regalo del cielo y que abarcará más de 150 kilómetros en distintos puntos del país, pero concentrándose principalmente en las regiones de Atacama y Coquimbo.
Muchos son los especialistas que explican este fenómeno y que por cierto, ha generado amplio interés más allá de la eficiente propuesta de marketing para su promoción tanto al turista interno como al turista internacional, pero ¿cómo aprovechar esta intención para el desarrollo turístico?
La asociatividad siempre ha sido vista en nuestro país como un tema debatible y de aceptación obligada entre las empresas, mirando con temor la idea de trabajar coordinadamente pero sobretodo entendiendo mal el concepto que éste tiene. Contrario a esa premisa, es necesario generar asociatividad para promocionar una oferta turística, que en eventos como éstos, más que vender un lugar, servicio o producto, venda una experiencia y mejor aún con identidad local.
Generar rutas experienciales, sumado a una calidad en cada una de la oferta a conectar resulta fundamental para que el turista no sólo se lleve una buena “selfie” del lugar donde visite, sino que sean ellos los promotores principales de los servicios y/o productos turísticos que conozcan, intercambiando experiencias entre gastronomía local, hotelería con sello identitario y rutas que se inmortalicen en sus recuerdos; para promover al regreso de esta experiencia turística, ese dato boca a boca tan importante como fidedigno y que nunca pasa de moda.
Para aquello, el desafío es que las empresas se vinculen, tanto como la luna con el sol propio de este gran eclipse y puedan ser parte coherente de la altura mundial que concita este evento, abriendo las puertas no sólo para mostrarnos al mundo, sino que también a nuevos mercados.